Texto de la sexóloga Aitzole Araneta

El título es una frase que se ha convertido en un eslogan en los últimos años en torno a las polémicas desatadas por la denominada «Ley Trans». Como cualquier eslogan, puede ser utilizado en diversos sentidos, incluso contrapuestos, dependiendo de quién lo use. Sin embargo, esta frase es una tautología puesto que es obvio que todos nacemos y somos cuerpo.
Esta frase es un ejemplo claro sobre la manera en la que se viene disertando sobre la autodeterminación de género, la disforia, la identidad de género o sexo… Sin abordar la cuestión de las transexualidades, quedando estas en un trasfondo subliminal, a pesar de que es uno de los temas que está en juego en este debate.
Más allá del debate legislativo y social, es precisamente el estudio de este ejemplo más del hecho sexual humano el que en materia de sexología nos ha ofrecido un amplio conocimiento sobre los sexos y las intersexualidades, hoy en día tergiversadas con términos como la identidad de género.
Sin embargo, en ciertos sectores se está realizando un ejercicio de prestidigitación, igual al que los mismos critican en el activismo queer. Mientras estos últimos han hecho desaparecer el sexo, para los primeros no existe la transexualidad. Y es precisamente en esta parte de su disertación que resuelven de manera tan sesgada, donde observamos como su análisis surge a partir de un paradigma, caduco ya para la ciencia sexológica, aunque aún con exceso de presencia en nuestra cultura.
Partiendo de los postulados epistémicos sexológicos, los hombres y las mujeres (es decir, el sexo que somos, no la reducción a genitales y cromosomas ni a las prácticas que hacemos con esos genitales) y por ende la identidad sexual y la transexualidad no son opcionales ni elegibles ni se construyen sólo Ituralmente, de afuera hacia dentro, idea que se está asentando en nuestra sociedad, cuando la construcción de la identidad, del hecho sexual humano y en definitva de los sexos sucede de dentro hacia fuera.
Desde la sexología sustantiva planteamos un paradigma inverso al que estos sectores nos plantean, al igual que Galileo, cuando constató que es la tierra la que se mueve alrededor del Sol y no al revés.
Por tanto, en esta sesión profundizamos sobre conceptos clave, a la vez que desmontamos frases e ideas que, por no estar aterrizadas y por falta de contraste, están encontrando su caldo de cultivo para su difusión masiva en una población general desconocedora de la realidad médica, juridica, y sobre todo sexuada de estas casuísticas, tanto en personas adultas como, sobre todo, en menores. Lo hicimos desde la epistemología propia de una ciencia con más de 100 años de recorrido y referencias como Gregorio Ma ñón, Magnus Hirschfield o Havelock Ellis.
Aitzole Araneta, sexóloga y técnica de igualdad